LA TRINCHERA DE LA REVOLUCIÓN POPULAR SANDINISTA ESTE 42 ANIVERSARIO

 

En estos días de julio siempre recordamos a ese grupo maravilloso de compañeros y compañeras militares con quienes compartimos la experiencia internacionalista en Nicaragua, jóvenes llenos de vida y fuertemente armados de solidaridad, en disposición de darlo todo por ese pueblo que se acercaba a su liberación, tuvimos ese privilegio gracias al Comandante Fidel Castro y la Revolución Cubana – indestructible ahora y siempre –, cuando también soñábamos con la libertad en Chile en 1979.

Han pasado casi 42 años, del contingente de internacionalistas varios cayeron en esa guerra de liberación, también en los enfrentamientos posteriores con la dictadura militar de derecha que azotaba Chile, otros y otras por la vida misma ya no están, nunca los olvidamos. Entre otras tareas, nos hemos dedicado todos estos años, con empeño, por mantener vivos sus ejemplos.

Nicaragua, de la que seguimos siendo sus hijos en derecho ganado, es un país mejor, muchos beneficios de justicia que soñaban los nicaragüenses con los que nos hermanamos para siempre en esos años, antes y durante ese proceso  liberador conocido como la Revolución Popular Sandinista se han cumplido, de acuerdo a sus propios ritmos y como nación soberana que es su principal sueño ganado.

Sobre las recientes detenciones de connotados ex comandantes sandinistas, hago un alto: al parecer toda revolución tiene sus propios “Hubert Matos”, Matos fue parte del Ejército Rebelde en Cuba, alcanzando el grado de comandante, en su oportunidad aportó con armas y fue reconocido como luchador contra la dictadura batistiana. Luego del triunfo revolucionario del 1 de enero de 1959, empezó a conspirar contra su propio pueblo, fue detenido, juzgado y condenado por actividades contrarrevolucionarias, al cumplir su condena, salió de Cuba y se transformó en agente del gobierno norteamericano (CIA) como instigador del terrorismo. Ver “Hubert Matos el terrorista que yo conocí” relato del agente retirado de la Seguridad del Estado, el cubano Percy Francisco Alvarado Godoy.

Accedí a esa historia para entender un poco lo sucedido con la otrora comandante sandinista Dora María Téllez y el también comandante Hugo Torres, activos opositores al gobierno del Presidente Daniel Ortega, cosa que puede suceder, pero devenidos hoy en defensores de las acciones desestabilizadores de EEUU contra Nicaragua, es inimaginable para quienes los admiraron y conocieron como seguidores del antiimperialista Augusto Cesar Sandino, ver las entrevistas de la señora Téllez brindando su respeto al actual presidente de la OEA, el golpista uruguayo Almagro, es increíble, definitivamente tomaron la senda del contrarrevolucionario Hubert Matos.

Bueno que aparezcan “Matos” tampoco es extraño, ni menos ajeno a Chile, José Miguel Insulza es un caso, pasó de supuesto revolucionario durante la Unidad Popular, a peón de EEUU en la OEA contra la Venezuela Bolivariana, defensor acérrimo del dictador Pinochet luego de su detención en Londres, hasta llamar a reprimir con fuerza a la Primera Línea de Revuelta de Octubre de 2019. Otro ejemplo, tan vergonzoso como el anterior fue Marcelo Schilling, ex miembro de la escolta de Salvador Allende, terminó como jefe de la “oficina” organismo que combinaba inteligencia de la dictadura y de ex
“militantes socialistas anti dictatoriales” contra las organizaciones revolucionarias que, con toda razón no se tragaron el cuento de la mentada “Transición a la Democracia”, sabiéndola en verdad, como una estrategia de legitimación de la dictadura en democracia, que como sabemos hartó a los chilenos, razón de fondo de la Revuelta de Octubre.

Nicaragua es un país soberano que luchó y lucha para alcanzar la soberanía nacional, su territorio tiene huellas de muchas agresiones gringas y guerras por la soberanía nacional como las del General Sandino y su “Pequeño ejército loco de voluntad de sacrificio” como lo bautizó nuestra Gabriela Mistral. Desde 1979, gracias a la revolución, se transformó en
un Estado Soberano y dejó de ser el país más pobre de Latinoamérica. Los gobiernos de EEUU no han permitido un minuto en paz a ese heroico pueblo para desarrollarse libremente, quieren destruir esa revolución, para con ello debilitar a Venezuela y Cuba en América Latina. Nicaragua actúa con sus propias leyes y sin mandato extranjero.

He llegado a la conclusión que uno podrá estar a lo mejor desinformado de ese proceso, falto de contactos, o mucho tiempo sin volver a Nicaragua, pero para mi modesta persona, lo que sí está claro, es que jamás las trincheras de los gobiernos gringos serán las nuestras, el imperialismo siempre ha querido ver correr la sangre de los pueblos,
especialmente de Nicaragua, en cuya liberación se derramó mucha sangre de nuestros hermanos internacionalistas, lo indica así la historia que recuerdo ahora, nuestra trinchera es la del pueblo sandinista. Al Imperialismo que difama “no hay que creerle ni un tantito así”, como decía el comandante eterno.

En este 42 aniversario de la Revolución Popular Sandinista, mis respetos a los combatientes internacionalistas caídos y a los que siguen orgullosos de su pasado en las nuevas luchas del pueblo chileno.

 

José M. Carrera
Santiago Julio 19, 2021

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